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Los carnavales son famosos en todo América, y más allá de los de Brasil, Perú mantiene un excelente status en este sentido, siendo el más destacado del territorio nacional el que se lleva a cabo en la ciudad de Cajamarca, donde otrora comenzó la época colonial en esas tierras. Una de las características más profundas de este evento son las llamadas “coplas de carnaval”, y los disfraces con abundante colorido, tanto de hombres como mujeres.

Normalmente, todos los años los barrios tradicionales de la ciudad se organizan en patrullas y comparsas integradas en su mayoría por jóvenes. Una vez que todas se han nucleado en algún sitio de reunión, comienzan a recorrer Cajamarca en su integridad, siempre sobre todo recorriendo los barrios de Cumbemayo, La Merced, Dos de mayo, San José y Pueblo Nuevo, en los que hace década comenzó a establecerse el carnaval como un festejo anual.

Una de las cuestiones básicas a la hora de pensar en los carnavales de Cajamarca son las 1as composiciones musicales y de danza, como por ejemplo el “cilulo”, la “carolina” o el “cumbe-cumbe”. Tampoco puede faltar nunca la “unsha”, un árbol del que cuelgan especies de regalos, mientras que siempre el encargado de presidir la celebración es el Rey Momo.

Este carnaval suele dividirse en tres días. Los lunes, día central del carnaval, la plaza de armas de Cajamarca se convierte en el centro de reunión, con sus numerosos desfiles. Los martes, muchos salen vestidos de luto en conmemoración del “velorio de Ño Carnavalón”, tradicional localmente, y el miércoles, se realiza la conmemoración de su entierro en los Baños del Inca.

Vía: Carnaval de Cajamarca
Imagen: Viaje Sudamérica