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En Perú, todavía se conservan algunos rituales increíblemente sanguinarios y crueles, sobre todo con animales. Algunos tienen fines medicinales, y incluyen sacrificios de pequeños seres para curar a los humanos, y otros, tienen fines simbólicos, como el Festival Yawar, el que probablemente, será cada vez más difícil de realizar, ya que las autoridades de Arequipa están presionando para que realizarlo, implique tomar un permiso legal que seguramente espantará a los organizadores amateur.

Viajar para el Día de la Independencia de Perú es una buena excusa para tomar alguna de las oferta de vuelos a Lima.

El Festival Yawar, o “Fiesta de la Sangre” que se celebra en el Día de la Independencia de la República del Perú, es un ritual de tres días, que incluye música andina, bebida y baile, mientras se ata un cóndor gigante en la espalda de un toro que galopa, simbolizando con este acto, la lucha entre la cultura nativa de los Andes, y los españoles que conquistaron el Perú por el siglo XVI, aunque en lo mítico, llevar un Cóndor de paseo por las comunidades, es símbolo de buena suerte, de lo contrario, habría malas cosechas, avalanchas y enfermedad, según las creencias locales.

Cazar al Cóndor no es fácil, y para eso sube un sacerdote a las alturas, quién realiza un ritual con un sacrificio animal, que puede ser un caballo. Por ahí cerca se pone una trampa para atraer al ave, que llega atraída por el hedor. Para que el Cóndor se mantenga tranquilo, después que ha sido cazado hay que darle alcohol a través de sus fosas nasales. Mantener tranquilo a un Cóndor no es fácil, considerando que es un ave gigante y fuerte, que podría partirte la cara de un solo picotazo.

Festejar este festival tradicional, es trágico porque el Cóndor Andino está en peligro de extinción, así que hacer una ley que lo proteja de este festival cruento, y de la caza para quitarle sus plumas, podría ayudar en algo a su conservación.

Los que organizan este festival dicen que los cóndores son liberados después de la celebración, pero se ha visto que las aves quedan mal heridas y traumatizadas después del ritual, lo que les hace casi imposible sobrevivir.

Seguramente se preguntarán, por qué el festival elige a un Cóndor como ave simbólica, y no otra ave. El Cóndor Andino, o “Apu Kuntur”, se elige porque era en la época prehispánica, un mensajero divino del Inti, el dios del sol, por esto, las numerosas comunidades que celebran este festival cada año, utilizan tres o cuatro aves en cada ceremonia. Si sacamos cuentas, en 20 años más, siendo generosos, los cóndores podrían desaparecer, si se matan 15 cóndores por año, porque en el país, no hay más de 300 o 500 cóndores.

Foto/ Flickr (Geoced)